sábado, 21 de noviembre de 2015

¿QUÉ SON LOS DERECHOS HUMANOS?

¿QUÉ SON LOS DERECHOS HUMANOS?

Los Derechos Humanos son el conjunto de prerrogativas inherentes a la naturaleza de la persona, cuya realización efectiva resulta indispensable para el desarrollo integral del individuo que vive en una sociedad jurídicamente organizada. Estos derechos, establecidos en la Constitución y en las leyes, deben ser reconocidos y garantizados por el Estado.

Todos estamos obligados a respetar los Derechos Humanos de las demás personas. Sin embargo, según el mandato constitucional, quienes tienen mayor responsabilidad en este sentido son las autoridades gubernamentales, es decir, los hombres y mujeres que ejercen la función de servidores públicos.

La tarea de proteger los Derechos Humanos representa para el Estado la exigencia de proveer y mantener las condiciones necesarias para que, dentro de una situación de justicia, paz y libertad, las personas puedan gozar realmente de todos sus derechos. El bienestar común supone que el poder público debe hacer todo lo necesario para que, de manera paulatina, sean superadas la desigualdad, la pobreza y la discriminación.


DIALOGO INTERCULTURAL

DIALOGO INTERCULTURAL

La riqueza cultural del mundo es su diversidad dialogan te. Cada cultura se nutre de sus propias raíces, pero sólo se desarrolla en contacto con las demás culturas.

Una de las misiones principales de la UNESCO es garantizar el espacio y la libertad de expresión de todas las culturas del mundo. En consecuencia, éstas no deben ser identificadas y preservadas separadamente, sino más bien revivificadas con el objetivo de evitar que queden reducidas a ghettos, contrarrestar tendencias de aislamiento cultural y prevenir el conflicto.

En el marco de la mundialización y del contexto político internacional actual, el diálogo intercultural adquiere un nuevo sentido convirtiéndose en un instrumento indispensable para garantizar el mantenimiento de la paz y la cohesión del mundo.


Para Panikkar el diálogo intercultural sitúa las perspectivas de la cultura como limitadas y con la posibilidad de intercambio. Es a través del diálogo -dialogal- que, basado en la confianza recíproca, permite el encuentro con el otro.

Desde una óptica distinta, Dussel diría que entre culturas se da una asimetría que las sitúa en condiciones diferentes para relacionarse. Sostiene, asimismo, que el diálogo intercultural, debe ser transversal y multicultural, que no presuponga la ilusión de la simetría entre las culturas.

Para Fornet-Betancourt, en cambio, el dialogo intercultural es un proyecto que demanda, para llevarse a cabo, ciertas condiciones en el ámbito latinoamericano.
El diálogo intercultural es la comunicación construida a partir de los pueblos o culturas, por lo que no se le puede ceñir a una definición excluyente del contexto histórico, es necesario replantearlo como oportunidad de encuentro real con el otro.

La cultura es el espacio-tiempo que habitamos y en el que aprendemos a establecer el diálogo y lo que se entienda por cultura y sus formas constituye la base para efectuar el análisis de lo que se concibe por diálogo intercultural.

Aquí se abordará la concepción que de diálogo intercultural han tenido tres autores: Panikkar, Dussel, y Fornet-Betancourt. El primero con una percepción mundialista y los dos últimos desde la óptica latinoamericana.

Para Panikkar (1997; 2000), la cultura está constituida por ritos, costumbres, opiniones, ideas dominantes, así como por las formas de vida que caracterizan a un pueblo en una época determinada; la lengua, la historia y la geografía son factores culturales. Es en este sentido que no existen universales culturales sino invariantes humanas como el comer, dormir, pasear, hablar, relacionarse, etc., pero el modo en que cada cultura se interpreta, se vive y se experimenta es distinto.


De lo anterior se desprende que para Panikkar (2006) la cultura no sea un concepto, sino un mito englobante de cada cosmovisión en un tiempo y espacio determinados en los que se compendian todos los modos de vida. El mythos es el horizonte subyacente y es aquello que damos por supuesto y que, por tanto, no cuestionamos. Al Mytho lo aceptamos como obvio, evidente natural, verdadero, convincente y no sentimos la necesidad de indagar más allá. Creemos en él hasta tal punto que ni siquiera «pensamos» creer en él.


ETNOCENTRISMO Y RELATIVISMO CULTURAL

ETNOCENTRISMO Y RELATIVISMO CULTURAL

El concepto de etnocentrismo está ligado al desarrollo de la teoría antropológica. Aunque ahora nos parezca extraño que en los primeros tiempos de la antropología no aflorara la discusión sobre el concepto, a poco que reflexionemos nos daremos cuenta de que la ausencia de la imprescindible madurez científica relega el surgimiento de la noción de egocentrismo. Dado que el desarrollo teórico estaba de parte de los occidentales, éstos no se cuestionaron, más que raramente, el hecho, pensando que, en efecto, la cultura occidental era superior.

En esto consiste, precisamente, el etnocentrismo, en conceder un valor superior a la cultura propia frente al que se otorga a la ajena, y en emplear los patrones de la propia para juzgar la cultura ajena. En la vida cotidiana, el egocentrismo es bien perceptible en los juicios de valor de quienes ven a las gentes de otras culturas como raras y atrasadas. Y, sin embargo, esta percepción requiere una reflexión crítica. El egocentrismo dificulta e impide la comprensión de las culturas de otros pueblos.

Frente al etnocentrismo, y como forma de combatirlo, se halla el relativismo cultural. Al hilo del discurso se entiende que el relativismo cultural consiste en ponerse en lugar del otro para entender su cultura. El relativismo cultural consiste en adoptar los patrones culturales de la sociedad que se pretende estudiar, a fin de poder comprender su lógica interna.


LA DIVERSIDAD CULTURAL EN MÉXICO

LA DIVERSIDAD CULTURAL EN MÉXICO

La diversidad de culturas u diversidad cultural se refiere al grado de variación cultural, tanto a nivel mundial como en ciertas áreas, en los que existe interacción de diferentes culturas coexistentes (en pocas palabras diferentes y diversas culturas). Muchos estados y organizaciones consideran que la diversidad de culturas es parte del patrimonio común de la humanidad y tienen políticas o actitudes favorables a ella. Las acciones en favor de la diversidad cultural usualmente comprenden la preservación y promoción de culturas existentes.

La Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, adoptada por UNESCO en noviembre de 2001, se refiere a la diversidad cultural en una amplia variedad de contextos y el proyecto de Convención sobre la Diversidad Cultural elaborado por la Red Internacional de Políticas Culturales prevé la cooperación entre las partes en un número de esos asuntos.

La diversidad cultural refleja la multiplicidad e interacción de las culturas que coexisten en el mundo y que, por ende, forman parte del patrimonio común de la humanidad. Según la UNESCO, la diversidad cultural es "para el género humano, tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos".

La diversidad cultural se manifiesta por la diversidad del lenguaje, de las creencias religiosas, de las prácticas del manejo de la tierra, en el arte, en la música, en la estructura social, en la selección de los cultivos, en la dieta y en todo número concebible de otros atributos de la sociedad humana.

MULTICULTURALISMO

MULTICULTURALISMO

La noción de multiculturalismo surge de la conjunción de dos términos: múltiple y cultura, la palabra múltiple designa muchos elementos distintos entre sí, y la palabra cultura puede tener varios significados: primero la cultura es un elemento del contexto social que forma nuestra personalidad y influye sobre nuestra identidad. En segundo lugar también hay que subrayar que la cultura es un producto humano y social y que por lo tanto esta en continuo cambio por las acciones del hombre.


LA CULTURA TIENE DOS COMPONENTES PRINCIPALES:

•La cultura material: está compuesta por todos los elementos tangibles relacionados con una cierta cultura pudiendo ser la forma de vestir, los símbolos religiosos (el velo musulmán, el crucifijo cristiano…), el arte, la literatura.
•La cultura inmaterial: son el conjunto de valores, de creencias, el modo de pensar de actuar, las costumbres matrimoniales (poligamia, monogamia…) la religión, la manera de emplear el tiemo.

De lo dicho hasta ahora podemos deducir que el concepto de multiculturalismo, que aparece en la segunda mitad del siglo XX en EEUU causado por la diversidad y diferencias culturales de la sociedad norte americana y resalta la importancia de la afirmación de las creencias particulares y diferenciadas, es un término que refleja la existencia de varias culturas diferentes en un mismo territorio.
El termino multiculturalismo puede ser usado para reflejar la realidad en su sentido normativo y también para designar la ideología llamada multiculturalita.


MULTICULTURALISMO NORMATIVO E IDEOLÓGICO:

Como lo hemos comentado anteriormente el multiculturalismo tiene dos sentidos: puede usarse tanto en un sentido descriptivo que se aplica a la realidad observable o bien normativamente aplicándolo a una ideología.

En el uso descriptivo del multiculturalismo se ha pasado de relacionar cada marco geográfico con una única cultura correspondiente a hablar de un hecho real: la coexistencia dentro de una misma nación de varias culturas. Esta coexistencia es esencialmente fruto de la creciente inmigración hacia nuestras sociedades y no es aplicable ni a las antiguas colonias como estados unidos (era aplicable en le momento de la llegada de nuevas culturas pero no hoy en día) ya que en estos lugares se han ido homogenizando para crear una cultura común, ni a los países formados por muchas comunidades con diferente lenguaje, normas, culturas, como puede ser la india o Sudáfrica puesto que ya se ha dado en estos lugares la aparición de una cultura global y común. Por lo que al hablar de multiculturalismo como realidad hacemos referencia a una cultura nacional que recibe individuos que no comparten la misma cultura sino que traen con ellos la de su propio país y provocan una “coexistencia forzada” entre esas nuevas culturas extranjeras y la cultura del país acogedor.

De esta realidad en la que podemos observar que diferentes culturas comparten un mismo espacio geofísico se deriva un problema a la orden del día en la mayoría de los países europeos: la confrontación cultural. (Ésta última no es un hecho nuevo, recordemos el ya clásico ejemplo de la colonización española de las Américas y sus consecuentes sometimientos culturales que no permitían la coexistencia de diferentes culturas sino que pretendían que todos tuvieran y se adaptaran a la cultura castellana.)

Esta confrontación cultural hace imprescindible que se tomen medidas sociales, políticas, legislativas… que solucionen este choque cultural y determinen la manera más adecuada de llevar las diferencias culturales a veces contradictorias. 

Se pueden dar dos casos distintos:
•         Integrar las nuevas culturas a la existente y permitir así que cada individuo siga su cultura de origen.

•         Exigir a las culturas extranjeras que se acomoden a la cultura nacional.




IDENTIDAD

IDENTIDAD

La identidad también es la conciencia que una persona tiene respecto de sí misma y que la convierte en alguien distinto a los demás. Aunque muchos de los rasgos que forman la identidad son hereditarios o innatos, el entorno ejerce una gran influencia en la conformación de la especificidad de cada sujeto; por esta razón tienen validez expresiones tales como “estoy buscando mi propia identidad”.

En este sentido, la idea de identidad se asociada con algo propio, una realidad interior que puede quedar oculta tras actitudes o comportamientos que, en realidad, no tienen relación con la persona: “Sentí que había perdido mi identidad; comencé a aceptar trabajos que no me gustaban y con los que no tenía nada en común”.

El concepto de identidad sexual hace referencia a la visión que cada persona tiene de su propia sexualidad, lo cual resulta determinante a la hora de relacionarse con el resto de la sociedad. La noción vincula la dimensión biológica del ser humano con el aspecto cultural y la libertad de elección.


La identidad pertenece al grupo de conceptos que suelen generar controversia cuando se mezclan con la religión o la política, dado que puede entenderse de dos formas muy definidas y opuestas, una relacionada con la libertad y la autenticidad, y la otra, con la asunción de un rol social determinado por los mayores. La primera hace alusión a esa búsqueda que se menciona en párrafos anteriores, y parte de aceptar que la identidad se forma, se moldea, se enriquece.

ACEPTACIÓN (POR PARTE DE OTROS)

ACEPTACIÓN (POR PARTE DE OTROS)


Con origen en el término latino acceptatio, el concepto de aceptación hace referencia a la acción y efecto de aceptar. Este verbo, a su vez, está relacionado con aprobar, dar por bueno o recibir algo de forma voluntaria y sin oposición.

Aceptación puede ser utilizado como sinónimo de acepción, aunque en la actualidad el uso de este término se limita a los distintos significados que puede tener una palabra de acuerdo al contexto en que aparece.

En el ámbito del derecho, la aceptación es el acto o mediante el cual se asume una orden de pago que aparece contenida en un cheque o letra de cambio. Por otra parte, la aceptación de la herencia es el acto, ya sea expreso o táctico, por el cual el heredero asume los derechos, bienes y cargas de su herencia.

Pese a todas estas definiciones, la idea de aceptación aparece muy vinculada a la psicología y la autoayuda. En este sentido, el concepto refiere a que una persona aprenda a vivir con sus errores; es decir, que acepte su pasado. De esta manera, podrá encarar el futuro con una nueva perspectiva y aprovechar las oportunidades que brinda la vida.

Es en torno a esta idea de aceptación del pasado que gira gran parte de la problemática del ser humano, dado que de forma consciente o inconsciente, suele quedar atrapado en sus traumas infantiles, lo cual entorpece su desarrollo.

 Generalmente, cuando se habla de los trastornos graves de la niñez los temas que primero vienen a la mente son abusos sexuales y otros tipos de agresión física y psicológica, tales como los ataques por parte de un padre alcohólico a sus hijos.
Sin embargo, todas las vivencias dejan una huella en nuestro cerebro, y en la mayoría de los casos son las menos notorias las que más obstaculizan nuestra vida adulta. Haber nacido de la unión de dos personas que no se aman ni se respetan, que están juntas por interés material, puede condicionar la felicidad de un hijo; aunque no exista ningún tipo de agresión evidente por parte de sus padres, tener como primera referencia a una pareja infeliz influye negativamente en la propia experiencia sentimental.

Muchas personas se preguntan por qué sus vidas parecen vacías e insatisfactorias, y la respuesta está siempre en su interior, en su pasado; para hallarla, es necesario revisar todos los recuerdos, por insignificantes que parezcan a simple vista, y buscar, a través de ellos, otros que hayan ido perdiendo nitidez a lo largo de los años.

La aceptación también puede estar dirigida hacia otras personas, con un sentido similar: aceptar sus errores y sus equivocaciones, privilegiando lo bueno por sobre aquellas cuestiones que generan dolor. Se suele distinguir entre aceptar las ideas de otro y compartirlas: en el primer caso, no es necesario estar de acuerdo, aunque existe un límite marcado por la decencia y la moral; por otro lado, compartir indica claramente que se piensa del mismo modo.

Con respecto a esta última acepción, el término tolerancia suele tener un uso similar, y existe en torno a estos una fina capa muy negativa que normalmente se ignora. Sobre todo en temas relacionados con la sexualidad y la religión, la aceptación parece ser sinónimo de reprimir la agresión que provocan las diferencias para alcanzar una convivencia pacífica, opuesto a un verdadero entendimiento de la riqueza que representa la diversidad.


La aceptación incluso puede referirse a la aprobación física, cuando un sujeto tiene que aprender a aceptar su cuerpo tal y como es y evitar sentirse deprimido al respecto. Se conoce como dismorfofobia un trastorno que impide a un individuo mirarse a sí mismo con objetividad; en cambio, ve en primer plano sus defectos y los magnifica. Las consecuencias de esta enfermedad son muy variadas, aunque el miedo a salir a la calle y ser visto por otros suele ser un denominador común.